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El arbol de los problemas

  Autor: Jorge Bucay El carpintero que había contratado para que me ayudara a reparar una vieja granja,  acababa de finalizar un duro día trabajo. Su cortadora eléctrica se estropeó y le hizo perder una hora de su trabajo, y su antiguo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación: su bronceada cara estaba con una inmensa sonrisa. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente, me acompañó hasta el coche. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que le había visto hacer un rato antes. –        ¡Oh! Ese es mi árbol de los problemas -contestó-. Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una c...
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Táctica y estrategia

  Autor : Mario Benedetti Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme con vos mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.

El león y el ratón

  Autor: Esopo En un día muy soleado, dormía plácidamente un león cuando un pequeño ratón pasó por su lado y lo despertó. Iracundo, el león tomó al ratón con sus enormes garras y cuando estaba a punto de aplastarlo, escuchó al ratoncito decirle: —Déjame ir, puede que algún día llegues a necesitarme. Fue tanta la risa que estas palabras le causaron, que el león decidió soltarlo. Al cabo de unas pocas horas, el león quedó atrapado en las redes de unos cazadores. El ratón, fiel a su promesa, acudió en su ayuda. Sin tiempo que perder, comenzó a morder la red hasta dejar al león en libertad. El león agradeció al ratón por haberlo salvado y desde ese día comprendió que todos los seres son importantes. Moraleja: No menosprecies a los demás, todos tenemos las cualidades que nos hacen muy especiales.

Lo dos alcones

Autor anónimo Cuenta la historia que un rey de un país muy lejano recibió como obsequio de cumpleaños dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor le comunicó que uno de los halcones estaba perfectamente educado; había aprendido a volar y a cazar, pero que no sabía qué le sucedía al otro halcón: no se había movido de una rama desde el día de su llegada al palacio e, incluso, había que llevarle el alimento hasta allí. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie consiguió hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a varios miembros de la corte, pero, a pesar de los intentos, nada cambió; por la ventana de sus habitaciones, el monarca veía que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un llamamiento entre sus súbditos solicitando ayuda y, a la mañana siguiente, vio al halcón volar ágilmente por los jardines. —Traed al autor de este milagro —dijo a su séquito. Al poco rato le presenta...

Color esperanza

  Por: Diego Torrez Sé qué hay en tus ojos con solo mirar Que estás cansado de andar y de andar Y caminar Girando siempre en un lugar Sé que las ventanas se pueden abrir Cambiar el aire depende de ti Te ayudará Vale la pena una vez más Saber que se puede, querer que se pueda Quitarse los miedos, sacarlos afuera Pintarse la cara color esperanza Y entrar al futuro con el corazón Es mejor perderse que nunca embarcar Mejor tentarse a dejar de intentar Aunque ya ves Que no es tan fácil empezar Sé que lo imposible se puede lograr Que la tristeza algún día se irá Y así será La vida cambia y cambiará Sentirás que el alma vuela Por cantar una vez más Saber que se puede, querer que se pueda Quitarse los miedos, sacarlos afuera Pintarse la cara color esperanza Tentar al futuro con el corazón Saber que se puede, querer que se pueda Quitarse los miedos, sacarlos afuera Pintarse la cara color esperanza Entrar al futuro con el corazón Vale más poder brillar Que solo buscar ver el sol Pintarse la ...

Por qué la hija de Bill Gates no puede casarse con un hombre pobre

Todos los derechos de sus respectivos autores. Bill Gates explica por qué su hija no puede casarse con un hombre pobre "Hace unos años asistí a una conferencia de inversión y finanzas en los Estados Unidos. Uno de los oradores fue Bill Gates, y en la fase de preguntas y respuestas, le hice una pregunta que hizo reír a todos Si Él, el hombre más rico del mundo, pudiera aceptar que su hija se casara con un hombre pobre o humilde. Su respuesta convirtió algo en mí. Billy Primero, comprenda que la riqueza no significa tener una cuenta bancaria ocupada. La riqueza es ante todo la capacidad de crear riqueza. Ejemplo: el que gana la lotería o los juegos de azar. Incluso si gana 100 millones — no es un hombre rico: es un hombre pobre con un montón de dinero, por lo que el 90% de los millonarios de lotería después de 5 años vuelven a ser pobres. Tú también tienes gente rica que no tiene dinero. Por ejemplo, la mayoría de los empresarios. Ya están en camino a la riqueza, incluso si no tiene...

LECCIONES GENIALES DEL MEJOR VENDEDOR DE AUTOS DE LA HISTORIA

Todos los derechos de sus respectivos autores. 𝐉𝐨𝐞 𝐆𝐢𝐫𝐚𝐫𝐝, el rey absoluto de las ventas de autos, no se hizo leyenda por ser diplomático. Sus métodos eran despiadados y certeros. Su filosofía te guste o no, fue esta: 𝗻𝗼 𝘃𝗲𝗻𝗱í𝗮 𝗮𝘂𝘁𝗼𝘀, 𝘃𝗲𝗻𝗱í𝗮 𝘂𝗻 𝗲𝘀𝗰𝗮𝗽𝗲 𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝘂𝘀 𝗰𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲𝘁𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮𝗻. 𝐄𝐥 𝐦𝐚𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐯𝐞𝐧𝐭𝐚𝐬 Joe Girard vendió más de 𝟭𝟯,𝟬𝟬𝟬 𝗮𝘂𝘁𝗼𝘀, llevándose el récord Guinness. Su éxito radicaba en saber algo que la mayoría de los vendedores ignoran: la gente no compra autos, compra una salida de la rutina, un impulso de grandeza, y sobre todo, la posibilidad de ser alguien mejor.  Girard veía que sus clientes llegaban destrozados, frustrados con vidas que no los hacían sentir vivos. Cuando un hombre entraba a su agencia, cansado de su propio reflejo y de la mirada de indiferencia en su familia, Girard veía una oportunidad. Y él le ofrecía algo más que un auto: **le daba un símbolo d...